La compra internacional seguirá siendo posible y seguirá beneficiando a los consumidores, pero ahora bajo un esquema más ordenado, con trazabilidad fiscal y con reglas más justas para todos los actores del mercado.

La compra internacional seguirá siendo posible y seguirá beneficiando a los consumidores, pero ahora bajo un esquema más ordenado, con trazabilidad fiscal y con reglas más justas para todos los actores del mercado.