¿Qué ocurre con los millones de cigarrillos que son incautadas por contrabando?
Ese fue uno de los temas abordados por nuestro socio Rodrigo González Holmes en una entrevista con Radio Sol de Antofagasta, donde analizó el impacto del contrabando de cigarrillos en la zona norte y los desafíos que enfrenta el país para combatir este delito.
Además de las millonarias pérdidas por evasión tributaria y su vínculo con otras economías ilícitas, Rodrigo se refirió a un problema menos visible: la acumulación de la mercancía incautada.
Respecto a esto, afirmó que la ley ordena que las mercancías objeto del delito de contrabando deben ser destruidas por constituir, en el caso del tabaco, una amenaza a la salud pública y porque, además, no pagan sus impuestos. Sin embargo, una vez incautadas, -explicó- estas mercancías permanecen durante largos períodos en depósitos aduaneros y recintos policiales, ocupando espacios fundamentales para el movimiento o transferencia de carga legal y generando grandes costos, tanto para operadores privados como para el Estado. “Estos recintos aduaneros están, en su gran mayoría, concesionados a empresas privadas… los operadores se ven enfrentados a mantener carga ilícita por largo tiempo ocupando espacios valiosos y generando responsabilidades…En tanto, los espacios que no están concesionados, también incurren en costos de recursos públicos”.
Agregó que el creciente volumen de incautaciones ha puesto en evidencia un cuello de botella en la destrucción de estos productos, lo que hace necesario modernizar el sistema, fortalecer el presupuesto destinado a este proceso y avanzar hacia soluciones de colaboración público-privada que permitan responder al ritmo actual de las incautaciones.
Escuchar entrevista



